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Quiénes somos

Un sistema que factura de verdad, no una promesa.

Kiossko nació de una pregunta simple: ¿por qué facturar electrónicamente tiene que sentirse como un trámite aparte, separado de vender?

El problema que vimos

En Colombia, emitir factura electrónica ante la DIAN es una obligación legal para una parte cada vez más grande de los negocios, comercios y pequeñas empresas. La mayoría de las herramientas que existen para cumplirla tratan la facturación como un programa aparte del punto de venta: se configura una vez, se usa con desconfianza, y en el peor momento —cuando un documento se rechaza— no explica qué pasó de verdad.

Hay un segundo problema, del que se habla menos: esas herramientas se diseñan para un mostrador con computador de escritorio, y no todos los negocios cobran así. Un parqueadero cobra por tiempo, no vende un producto. Un vendedor externo trabaja con el celular en la calle, no frente a una caja. Un sistema con vocabulario de tienda clásica le queda incómodo a cualquiera que no cobre exactamente así.

Por qué existe Kiossko

Kiossko resuelve las dos cosas a la vez: un punto de venta completo —inventario, cartera, compras, turnos, reportes— con facturación electrónica DIAN integrada de verdad. Hoy el sistema está en producción, emitiendo documentos electrónicos que la DIAN acepta.

Y se construyó pensando primero en el celular. Cobrar, consultar un reporte o aprobar un pedido casi nunca pasa frente a una pantalla grande — pasa con el pulgar, de pie, en medio del día.

Cómo piensa el sistema

Un negocio no debería tener que deformarse para encajar en el software. Por eso Kiossko no tiene un solo vocabulario fijo: sabe que una tienda vende y un parqueadero cobra, y ajusta sus pantallas, sus reportes y sus términos según cómo opera cada negocio. Mismo motor, mismo login, mismo precio — hablando el idioma correcto en cada caso.

Esa misma idea marca hacia dónde crece: la arquitectura está pensada para que un tipo de negocio nuevo se sume adentro del sistema, no al lado de él.

Cómo se construye

Cada pieza se prueba con datos reales antes de llamarla terminada — desde un botón hasta el manejo de un rechazo de la DIAN. Eso incluye admitir cuando algo todavía no funciona: si una función no está lista, no aparece en el sistema disfrazada de lista. Aparece cuando lo está.